La Quiropraxia es un cuidado, un servicio de toda la vida, para mantener equilibrado nuestro potencial innato, liberando la energía vital. Todas las personas, sin importar su condición, pueden recibir ajustes: recién nacidos, jóvenes, adultos, ancianos, embarazadas.

Tercera Edad

Para algunas culturas el envejecimiento es una virtud, la experiencia de la edad se valora por encima de todo y existe un gran respeto hacia los ancianos. Desde allí parte nuestro enfoque.

El cuidado quiropráctico busca ayudarlos a disfrutar plenamente esta etapa, reconociendo y respetando este proceso natural y teniendo en cuenta la realidad personal de cada uno. Cada ajuste es específico y diferente.

Se obtienen múltiples beneficios con el cuidado quiropráctico: actitud positiva, mejor descanso, mayor equilibrio y coordinación, todo esto ayuda a mantenerse activo.

Recordemos que el quiropráctico libera presiones que impiden expresar la inteligencia innata, obstruyendo la comunicación del cerebro con el resto del cuerpo, sin importar el diagnóstico médico del paciente, cualquier persona se ve beneficiado con la Quiropraxia.

Quiropraxia en la Tercera edad